Sobre la Emancipación de la Mujer

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Clara Zetkin (1857-1933)

Nació el 5 de julio de 1857 en Wiederau, Alemania, hija de un maestro rural de Sajonia. Cursó estudios de magisterio en Leipzig, entre los 19 y 21 años, época en la que se contactó con los estudiantes y emigrantes rusos, entre quienes se encontraba Ossip Zetkin, comunista alemán, con quien se casó en 1882.

En el período de guerra de 1870-1871, Clara entró al movimiento obrero. La comuna de París y su caída, la posterior represión y la persecución a los dirigentes, fueron hechos duros que vivió el movimiento obrero.

Clara Zetkin se instaló por algún tiempo en Austria, después de Linz y Zurich. En el verano de 1882, alojaba muchos refugiados rusos y alemanes. En ese mismo año se trasladó a París donde se casó con Ossip Zetkin y donde conoció a Luisa Michel (heroína de la Comuna de Paris) y a Jenny Marx, esposa de Carlos Marx, fundador del socialismo científico.

Entre 1889-1890 hubo un auge del movimiento obrero que se reflejó en la creación de partidos socialistas en distintos países, el cual permitió el resurgimiento de la Asociación Internacional de Trabajadores, llamada II Internacional, fundada en París en 1889, a cuyos trabajos preparatorios Clara Zetkin contribuyó. En 1893 participó en el III Congreso de la II Internacional en Zurich. Desde entonces, hasta que estalló la Primera Guerra Mundial, participó en todos los Congresos de la II Internacional.

Clara Zetkin se había planteado como un objetivo fundamental la organización del movimiento femenino. En el II Encuentro Internacional de Mujeres Socialistas, realizado en Copenhague, propuso la resolución que declaró el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer. Las razones de la propuesta eran evidentes: en el curso de los años anteriores a 1910, habían tenido lugar numerosas huelgas de obreras y obreros en Estados Unidos y en Europa. En 1908, por ejemplo, 40 mil costureras industriales de grandes fábricas estadounidenses se habían declarado en huelga demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo menos larga, entrenamiento vocacional y el rechazo al trabajo infantil.

Clara Zetkin, como socialista, comprendió la importancia del movimiento femenino como parte del movimiento general de la clase obrera por su emancipación. Para ella no se trataba de crear un movimiento feminista para luchar contra los hombres, sino de movilizar a las mujeres, sobre todo a las obreras, para que unidas a los trabajadores en un único y poderoso movimiento obrero, cambiaran las causas de fondo 56 de la opresión de la mujer: el trabajo asalariado y la propiedad privada sobre los medios de producción. Su destacado papel en la organización de las mujeres, motivó que en 1920 fuera elegida Presidenta del Movimiento Internacional de las Mujeres Socialistas.

Clara Zetkin, sobre todo, fue una gran dirigente del movimiento obrero y esa es la razón de sus profundas convicciones para alentar a las mujeres a la lucha. Sabía que más de la mitad de ese movimiento está constituido por el elemento femenino, sin el cual no es posible el triunfo del socialismo. Su devoción a la causa obrera y su gran comprensión del movimiento histórico de la sociedad moderna la destacó como dirigente, no solo del Partido obrero en Alemania, sino de la III Internacional -Internacional Comunista-.

El 20 de junio de 1933, a la edad de 76 años, murió en Archangelskoje, cerca de Moscú. Su cuerpo fue sepultado en las murallas del Kremlin. Su nombre está ligado a la lucha de la clase obrera y en especial a las mujeres obreras que siguen encontrando en ella inspiración para conquistar la emancipación definitiva.

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