La acumulación de capital en el Paraguay: ¿Representa la agroindustria un puntal de desarrollo?

El desarrollo primario agroexportador y la disputa por la renta

El desarrollo primario agroexportador es el eje central de la economía paraguaya, este sector es altamente competitivo, completamente mecanizado – elementos que contradicen la teoría de la existencia de un “capitalismo atrasado con rezagos feudales”– lo cual implica una escasa utilización de mano de obra, por tanto baja capacidad para absorber la demanda laboral vigente en el país y siendo a su vez, el responsable del éxodo masivo de los campesinos hacia las ciudades o a países vecinos, convirtiéndose en exiliados económicos.

Este sector es el de mayor expansión y generador de divisas, en él se refleja el carácter privado de la renta, es decir, no es el Estado paraguayo el que disputa la renta agraria a través de mecanismos impositivos o retenciones, sino mas bien son los actores privados de los diferentes sectores que componen la economía nacional quienes se disputan la renta.

En este sentido, el tipo de cambio representa un mecanismo de distribución de la renta, al igual que el gasto público, el gasto social, el subsidio a determinados productos, etc. Y en este sentido podemos apreciar que son los actores privados tales como el capital comercial, la banca y el capital industrial son quienes resultan ganadores en esa disputa, con los subsidios a la electricidad, al combustible, etc. En tanto que el gasto social y el gasto público se ven severamente afectados por las políticas económicas restrictivas impuestas por los gobiernos de turno, cuestión que profundiza la concentración de la riqueza en pocas manos y la pauperización de la mayoría.

¿Agroindustria para el desarrollo?
En este punto cabe preguntarnos si la agroindustria puede sostenerse sin la renta, lo cual es el “Deber ser”, y en ese sentido A. Smith ha demostrado que la renta del suelo del capital invertido en la producción agrícola se halla determinada por la renta del suelo que arroja este capital.(11)

Igualmente, al hablar de “desarrollo” debemos comprender que cualquier actividad económica no implica per se desarrollo económico, es decir, es menester el Estado y sus instituciones el diseño de un Plan de Desarrollo Nacional y la instrumentación de políticas económicas que coadyuven a este proceso. Es preciso igualmente diferenciar desarrollo económico de crecimiento económico, pues de nada sirve la expansión del PIB si observamos una sociedad en la que la brecha entre ricos y pobres se va ensanchando cada vez más, lo cual responde naturalmente a la lógica del funcionamiento del modo de producción capitalista que tiende a la concentración de la riqueza en pocas manos y la pauperización de la clase trabajadora enajenada en el capital. De ahí que quepa la pregunta ¿Es posible hablar de “desarrollo” en el capitalismo?, evidentemente no. Es precisa una nueva forma de organización social para lograr superar los flagelos sociales provocados por un sistema económico basado en la expoliación de los recursos naturales y la explotación de la fuerza de trabajo.

Al preguntarnos ¿Agroindustria para el desarrollo? Debemos considerar cuáles son los sectores que pueden sostenerse sin la renta y sean a su vez generadores importantes de divisas para el país, elemento fundamental para el desempeño de la economía en su conjunto. Obviamente la renta seguirá constituyendo una palanca importante para la economía paraguaya, siendo condición ideal que la apropiación de ésta sea en primera instancia por parte del Estado y pueda ser invertida en una política de industrialización y de sustitución de importaciones.

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