Educación popular una herramienta de lucha y construcción de poder en América Latina

Harold Garcia Pacanchique.
Licenciado en Educación Comunitario Énfasis DD.HH.

Hablar de educación popular en América Latina se convierte en un reto tanto para los educadores como para las organizaciones que desarrollan su trabajo formativo y comunitario en este campo, es por ello que se hace necesario entrar a conceptualizar, pensar y problematizar su accionar en lo teórico y en lo práctico.

La educación popular como herramienta latinoamericana que transforma el paradigma bancario de la educación y que propone una nueva significación latinoamericana del que hacer de los educadores y su relación con el mundo, emerge como consecuencia de las luchas populares de nuestro sub continente y ejemplo de ello es la raíz teórica y práctica de la que bebe.

Es así que podríamos decir que el profeta de esta práctica pedagógica es el maestro Simón Rodríguez, puesto que su proyecto se basa en el incluir al sistema formativo a los hijos de los negros, indios y campesinos, quienes fuesen segregados de la educación por imposición de la corona, sumándole a ello el carácter mixto y la realización de la práctica educativa en lugares adecuados para el aprendizaje.

Este aporte de quien fuese el maestro del libertador Simón Bolívar fue determinante en el proyecto educativo de Chuquisaca, Bolivia, en donde Rodríguez o Robinson (Su apodo clandestino) desarrollo la tarea de ser director de la enseñanza pública.
Los aportes de Rodríguez no serían entonces los únicos en el siglo 19, para finales de este, el maestro José Martí de origen cubano, retomaría las posturas de Rodríguez y en especial la fundamentada en la enseñanza propia desde y para los latinoamericanos.

Martí, a quien sin vacilar se le debe llamar el precursor de la concepción ética y política de la educación popular, hace un llamado a los maestros ambulantes para que se formen en la práctica y en la teoría Latinoamérica “No enviaremos pedagogos por los campos, sino conversadores” diría este refiriéndose a la tarea de los maestros que se encargarían de las funciones pedagógicas en los campos cubanos, en este ejemplo podemos ver la profundidad de lo que Freire llamaría el dialogo de saberes, que no es más que un desarrollo colectivo de la dialéctica.

Ya para el siglo 20 encontraremos dos exponentes más que logran hacer aportes determinantes para lo que Freire lograra sintetizar y conceptualizar en lo que hoy conocemos como educación popular, entre estos podemos encontrar a José Carlos Mariategui y a Aníbal Ponce.

El primero expondría en su texto temas sobre educación “que La crisis de la enseñanza coincide universalmente con una crisis política” y por lo tanto la nueva enseñanza y la nueva escuela vendrá con el orden nuevo, explicando detenidamente en el texto mencionado el carácter político de la educación y dándole a ella un lugar en la lucha de clases.

Mariategui además se encarga de profundizar en la actitud militante del educador, de poner en el centro del debate al maestro como actor político en el ámbito pedagógico “Ningún maestro honrado, ningún maestro joven, que medite en esta verdad, puede ser indiferente a sus sugestiones. No puede ser indiferente tampoco a la suerte de los ideales y de los hombres que quieran dar a la sociedad una forma más justa y a la civilización un sentido más humano”.

En cuanto a Ponce, podemos decir que su obra educación y lucha de clases aporta en dos sentidos, el primero en ubicar la educación como disputa histórica y el segundo en entregarle al continente un análisis dialéctico de las luchas contradictorias en las que se encuentra la educación, esta propuesta marxista de analizar históricamente las relaciones educativas aporto de manera severa en cuanto a la reflexión dialéctica de los problemas educativos en América Latina, pues dio luces para encontrar los elementos políticos en que se sitúa la educación y sus prácticas pedagógicas, lo que en Freire llamaríamos educación bancaria vs educación liberadora, refiriéndose a la contradicción central de los problemas educativos al interior del sistema capitalista.

Estas reflexiones y propuestas pedagógicas vendrían a ser determinantes para la construcción del concepto de educación popular, que como vemos no es un simple capricho de la década de los sesentas, sino que por el contrario es una construcción conceptual y practica tanto educativa como política de los pueblos de Nuestra América.

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